Con la participación de 101 vehículos, representando 25 marcas y 89 modelos diferentes, la XXIII Clásica de Tenerife reafirma su posición como la mejor prueba de su categoría en España. El evento fue presentado hoy en el histórico Palacio de Carta, en Santa Cruz de Tenerife, donde se destacó su relevancia dentro del automovilismo clásico nacional.
Miguel Hernández Calzadilla, presidente del Real Automóvil Club de Tenerife (RACT), subrayó la importancia de la Clásica, con vehículos que abarcan desde los años 30 hasta los 70, y comentó: «Contar con un centenar de participantes y una variedad tan amplia de modelos refleja la riqueza del patrimonio automovilístico que tenemos». Las marcas Jaguar, Mercedes y Triumph serán protagonistas este año, al aportar el mayor número de vehículos. Durante el acto, también se desveló el cartel oficial, una obra creada por Iván Retamas y con diseño gráfico de Blanca Rodríguez de Azero.
En el evento de presentación participaron diversas autoridades, entre ellas el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, quien destacó la importancia de preservar el patrimonio automovilístico de la isla. Bermúdez adelantó que se buscará retomar el histórico circuito de 1965 en la próxima edición. También asistieron el primer teniente alcalde, Carlos Tarife; la consejera de Deportes del Cabildo de Tenerife, Yolanda Moliné; y el consejero delegado de Ideco, Manuel Gómez, así como representantes de los patrocinadores Canaauto y Caixabank.
Leopoldo Mansito, director técnico del rally de regularidad, explicó que la competición consiste en recorrer cada tramo en un tiempo determinado, basándose en la precisión del navegante para mantener la velocidad media. Además, destacó el hito de contar solo con 11 modelos repetidos, lo que refleja la diversidad automovilística en Canarias. Las verificaciones técnicas comenzarán el jueves 31 de octubre en el parque García Sanabria. La primera etapa se celebrará el 1 de noviembre, recorriendo el norte y oeste de la isla, con una parada en los Acantilados de Los Gigantes y una exhibición en el parque marítimo de Martiánez, en Puerto de la Cruz.
La segunda etapa, aún por confirmar, probablemente incluirá el paso por Las Cañadas del Teide, uno de los lugares emblemáticos del recorrido. Finalmente, el domingo, la competición concluirá con un trayecto por el parque rural de Anaga, terminando en el parque García Sanabria, donde se entregarán los trofeos.
Este año, la Clásica de Tenerife tendrá carácter internacional, con la participación de dos equipos argentinos: Walter D’Agostini y Carlos Ferreyra con un BMW 2002, y Miguel Buffo y Fernando Fassio con un Alfa Romeo Junior GT, ambos vehículos cedidos por entusiastas locales.
La XXIII Clásica de Tenerife está organizada por el RACT y cuenta con el apoyo del Cabildo de Tenerife, los Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife, Puerto de la Cruz y Santiago del Teide, junto con los patrocinadores Canaauto y CaixaBank, y la colaboración de Maper y TúTrebol.
