La Clásica de Tenerife sigue protagonizando páginas en los medios. Ahora le ha tocado a la revista CAR, que dedica, en su número de diciembre, cuatro páginas a la XXIII edición de la prueba.
El reportaje resume ampliamente los tres días del evento, detallando su recorrido, marcas y modelos de clásicos, bondad del clima y otros privilegios que posicionan la prueba a la cabeza de España. El texto destaca la presencia internacional y peninsular de varios equipos, entre los que se encontraba el de la propia revista o «Team CAR», como se hicieron llamar. Emilio Olivares, director de la revista y su amigo Álvaro Toro, pilotaron un Volvo P1800 S, cedido por el presidente del RACT, Miguel Hernández Calzadilla.
La crónica incluye además una muy nutrida colección de fotografías de nuestros clásicos, los grandes protagonistas cada año.
En su apartado «Cartas del lector», el reportaje incluye la curiosa anécdota de un equipo dispuesto ya a desplazarse desde nuestra querida isla de La Palma. Habiendo sufrido una avería grave unos días antes de la prueba en su Triumph TR4 IRS, Jacob Alonso y su copilota Alejandra Amaro, optaron por su plan B (siempre hay que tener uno): recuperar un SEAT 600 D de 1966. Revisión de aceite, líquido refrigerante, ITV y…, ¡rumbo a La Clásica de Tenerife! Esto sí que es una buena estrategia de equipo.
